lunes, 19 de mayo de 2014

Diccionario de Michael Ende

Imagen: fotograma de Michael Ende
Texto: Recopilación de Karel Poborsky.
Citas de Michael Ende en Jim Botón y Lucas el maquinista; Jim Botón y los trece salvajes; Momo o la extraña historia de los ladrones del tiempo y la niña que devolvió el tiempo a los hombres; La historia interminable; El ponche de los deseos; La prisión de la libertad; Carpeta de apuntes; "Cuando la ficción es modelo para la realidad”, por Federico Von Baumbach, para Lea, Revista de libros y cultura, Año 5, nro. 33, Buenos Aires, Abril de 2005.



Adulto: Hombre al que se ha remachado el cerebro con una noción de realidad que no deja de ser ridículamente pobre, considera todo lo maravilloso o misterioso como 'irracional', como 'fantástico' o 'escapista', o como quiera que recen todos esos vocablos utilizados en sentido peyorativo. 
“Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo”, Carpeta de Apuntes.

Bastían: Leer La Historia Interminable.


Borges, Jorge Luis: Escritor y poeta argentino, 1899 – 1986.  
Borges me dio el coraje de adentrarme en mi propio camino, porque yo siempre he tenido que justificarme por el tipo de literatura que escribo. (En Michael Ende de la A a la Z, Ana Garralón, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes) / Intertextualidades y referencias: El cuento “El pasillo de Borromeo Colmi”, de La prisión de la libertad lleva la inscripción “Homenaje a Jorge Luís Borges”. El relato está escrito a la manera de Borges, con alusión a esa ficción del conocimiento, con notas a pie de página y alusiones a otras realidades. La meta de un largo viaje (La prisión de la libertad, Editorial Alfaguara), cuenta la vida de un soberbio y melancólico multimillonario (Cyril Abercomby) que se obsesiona con una pintura que ve durante una reunión. Sin saberlo, poco a poco, dicha obsesión lo conduce indefectiblemente hacia el camino de la muerte. El autor del cuadro que produce el interés del personaje de la trama se llama Isidorio Messiú. Messiú; es el apellido de una persona que presentó en Alemania —hasta el momento— la única tesis de doctorado sobre Borges. (1).  En El espejo en el espejo se lee: “Había visto todas las maravillas y misterios del mundo. Conocía la columna flotante de Adularia del tempo de Tiamat, y las torres de cristal de Manhattan; había bebido del geiser de sangre de la isla de Hod, y hablado sobre la naturaleza del destino con el caballero ciego de la Biblioteca de Buenos Aires. (2) 
(1) “Cuando la ficción es modelo para la realidad”, por Federico Von Baumbach, para Lea, Revista de libros y cultura, Año 5, nro. 33, Buenos Aires, Abril de 2005. 
(2) Traducción perteneciente a la edición de Editorial Alfaguara.

Ciencia: Ciencia verdadera: Hay quien piensa entre nosotros que la verdadera ciencia y nuestra poesía vendrían a ser, en definitiva, una misma cosa. Nueva Ciencia: necesaria para que los hombres vuelvan a sentir este mundo como algo suyo, que mida a los hombres por medidas humanas (las cuales, como sabemos por el Apocalipsis de San Juan, son también las de los ángeles, por la sencilla razón de que no hay otras), que no supere el intelectualismo mediante la irracionalidad, sino reflexionando sobre él hasta sus últimas consecuencias, y que -finalmente-, mediante un pensar con más contenido real, o sea, más cercano a la vida, lo vuelva a introducir en el ámbito de la experiencia humana. 
“Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo” Carpeta de Apuntes.

Creatividad: Como todo lo que viene de la parte oculta del mundo, elemento que no se puede medir, contar o pesar y no puede entrar por ello en el ámbito dela ciencia. Es, sin embargo, al mismo tiempo condición previa de todo trabajo artístico importante. Lo cual significa lo siguiente: la ciencia descansa sobre una base que ella no puede explicar en modo alguno. Naturalmente, la cuestión de la creatividad está íntimamente ligada a la cuestión de la libertad humana, pues el hombre jamás es libre en los supuestos de su existencia, que son como un pasado que ha tomado cuerpo, sino sólo en lo que él saca creativamente de sí mismo yen lo que de esa manera configura su porvenir.
“Creatividad”, Carpeta de apuntes.

Defectos: Los defectos humanos pueden tener perfectamente sus lados positivos, con tal de que sigan siendo humanos. Si yo fuese un preso al que llevan a un campo de concentración y si casualmente tuviese aún un reloj de oro oculto en mi cuerpo y mi guardián fuese italiano, entonces yo intentaría acercarme a él y decirle por lo bajito: “Oye, tengo en casa siete niños menores de edad, todos pequeñísimos, y tengo una mujer que no puede vivir sin mí y una anciana madre que no para de llorar. Y aquí tengo un reloj de oro, te lo doy si miras para otro lado y dejas que me escabulla”. El italiano, con bastante probabilidad, se enjuagaría una lagrimita, tomaría por supuesto el reloj y me dejaría escapar. Pero si mi guardián fuese alemán, no derramaría una lágrima, no tomaría por supuesto el reloj y me denunciaría a su superior por intento de soborno. (…). Los sistemas inhumanos pueden, mediante los defectos humanos, funcionar un poco menos bien, por eso dependen de la virtud y de la conciencia del deber. A una ciudad como Nápoles tampoco pudieron meterla en cintura los fascistas.
“Sobre la utilidad de las debilidades humanas”, Carpeta de apuntes.

Don Quijote: Hazmerreír de los prudentes, porque continuamente toma todo por algo diferente de lo que es.- ¡Cuánta razón tiene! 
“El loco sabio”, Carpeta de Apuntes.

Drogas: También han dicho de mí, que mis libros han sido escritos bajo la influencia de drogas. Qué penuria la de esa gente que no se puede explicar de otro modo la imaginación creadora. (1). / Señoras y señores: les ruego que consideren una vez hasta qué punto hemos conseguido los hombres modernos desencantar nuestro mundo, despojarlo de todos sus misterios y milagros, echarlo a perder mediante la explicación racional. (…). A mí, por lo menos, no me asombra que la gente, sobre todo la gente joven, que acepta esta visión del mundo como la entera verdad, cuando en sus vidas surge la menor dificultad se metan una bala en la cabeza o se aniquilen a sí mismos con drogas. (2)./ Cogió una jeringuilla y un pequeño y extraño frasco en el que se movía constantemente un líquido incoloro: Luciferino Salto Dimensional, rezaba la inscripción. 
-Hay que inyectarlo directamente en la vena –declaró él, y Tirania asintió con un ademán de reconocimiento.
-Ya veo, jovencito, que no te hice estudiar en vano. ¿Has experimentado el producto?
-Un poco, Titi. He hecho algunos viajes con él, en parte por razones de investigación, en parte por placer.
-Entonces, partamos en el acto.
-Tengo que advertirte, querida tía, que la cosa encierra ciertos peligros. Todo depende de la dosis adecuada.  (3).
(1) “Carta a una asustada lectora”, Carpeta de apuntes.
(2) “Sobre el eterno infantil”, Carpeta de apuntes.
(3) El ponche de los deseos mágicos.

Edgar Ende: (1901-1965). Padre de Michael. Pintor. La obra de Edgar Ende suele incluirse en el surrealismo. Se le concede, incluso, el rango de primer surrealista alemán (primera exposición en Hamburgo, 1921). Pero esa clasificación comporta ciertos problemas y puede ser fuente de malentendidos. (ver Surrealismo). Hombre hondamente religioso, si bien de un modo heterodoxo, aconfesional. La realidad de un mundo espiritual, no perceptible por los sentidos, estaba para él fuera de toda duda, y eso no como un concepto abstracto sino en un sentido muy concreto, más aún, personal y esencial. Se podría decir que era platónico en el sentido originario de la palabra. Artista más afín al pintor suizo Füssli o al poeta-escritor inglés William Blake que a los surrealistas de la escuela de París. Aspiraba a un cierto clasicismo, o incluso ingenuidad, en contraposición, por ejemplo, al manierismo consciente de Dalí o la escéptica ironía de Max Ernst. Al igual que Blake y Füssli, Edgar Ende disponía también del don poco común de la visión interior. Se le podría llamar “visionario”, si se entiende esta palabra sin el regusto de pesona abúlica, medial, enfermiza. Para realizar su trabajo decía “voy a hacer bocetos” y entonces nadie podía molestarlo. Se encerraba en su taller, por lo general dejando incluso a oscuras, se echaba en el sofá y se concentraba. Según explicaba, la dificultad de esa concentración no consistía en concentrarse en un determinado pensamiento, en una idea determinada, sino en no concentrarse en nada. Había que olvidar toda intención, reducir al silencio todo pensamiento, hacer desaparecer toda idea. Entonces, con una conciencia totalmente vacía, pero en una especie de creciente estado de vigilia, esperaba. Ése era, según Edgar Ende, el momento más difícil, pues al menor descuido, al menor relajamiento de la “presencia de espíritu”, irrumpía de nuevo en la quietud la conciencia normal del estado de vigilia, con su torbellino de pensamientos y palabras. 
Tras un tiempo más corto o más largo –la duración de esa conciencia vacía era diferente- aparecían las imágenes; imágenes de un género totalmente distinto al que eran capaces de producir las ideas o recuerdos normales, imágenes no oscuras ni desdibujadas, sino de claridad meridiana, muchas veces a través de unos prismáticos puestos al revés. Edgar Ende no podía influir en el contenido de las imágenes, o sea, no podía cambiarlas a voluntad haciendo uso de la imaginación. Muchas veces él mismo se quedaba enormemente sorprendido ante ellas. Las imágenes era rígidas, no se movían, pero a veces cambiaban con una celeridad desconcertante o bien pasaban de largo en tranquilo fluir. De tiempo en tiempo el pintor prendía una lamparita y, en un pequeño bloc, hacía un boceto de alguna imagen que le parecía interesante. Muchas veces se ha creído que los cuadros de Edgar Ende son la representación simbólica o alegórica de algún pensamiento abstracto, pero no. Ende era una persona jovial, amable, e incluso blanda, aunque a veces podía enfurecerse hasta la grosería si alguno de los que contemplaba el cuadro le preguntaba:
-¿Cuál ha sido su idea al hacerlo?
- Yo no he tenido ideas al hacerlo –respondía- usted es el que tiene que tenerlas.
Sin embargo, escuchaba las interpretaciones de sus cuadros con el mayor interés, sin dar la razón a la una ni a la otra. 
“La imagen –solía decir Ende- es pre-lógica, es decir, anterior al pensamiento y más honda que el pensamiento. El concepto abstracto no es sino una imagen muerta.” Para el pintor, la imagen, era, en el sentido espiritual, algo vivo. Cuando volvía de “la pesca” de imágenes a la que se sometía, no empezaba a pintar inmediatamente. Ambos procesos, el de la invención de los temas y el de la ejecución pictórica, él los mantenía perfectamente separados. 
El primer paso solía consistir en hacer un gran dibujo del boceto seleccionado y trabajarlo formalmente. Ya aquí se producían cambios que eran necesarios por razones artísticas, como por ejemplo las que tienen que ver con la composición o la simplificación. En un segundo paso trataba de resolver el problema del color, todavía no en el lienzo, sino en estudios preparatorios. La última etapa era el pasar la imagen al lienzo. Lo mismo que en los procesos anteriores otra vez se hacía necesario llevar a cabo cambios de orden forma, si bien él ponía enorme cuidado en no echar a perder la idea del cuadro, sino en hacerla aún más clara, más sencilla y en eliminar todo lo superfluo. (“En busca del misterio”, Carpeta de Apuntes). / Uno de los libros más hermosos de Michael El espejo en el espejo consiste en relatos cuyo origen está relacionado con las pinturas de Edgar. Son ellas, a su vez, la que ilustran el libro.

Escuela: El desarrollo de mi personalidad fue interrumpido repentinamente por la entrada a la escuela en el año 1936.

Habitabilidad: Un mundo que no es habitable para los niños, tampoco puede serlo, en último termino, para los adultos. 
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo", Carpeta de Apuntes.

Hombres grises: Leer Momo, o la extraña historia de los ladrones de tiempo y la niña que devolvió el tiempo a los hombres.

Intelectualismo (o moderno intelectualismo):  Surge con el comienzo de la edad moderna. El moderno intelectualismo empezó a desbancar a la vieja espiritualidad de Europa. En sus distintas manifestaciones –las ciencias “objetivas” de la naturaleza, con su posterior aditamento de técnica e industria por un lado, y unas ciencias del espíritu y una teología que se diluyen cada vez más para transformarse en meras abstracciones, por otro- extirpó con fogoso celo los últimos restos de las imágenes antropomórficas, o sea, afines al hombre, que aún existían del universo. 
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo", Carpeta de Apunte.

Jim Botón: Leer Jim Botón y Lucas el maquinista, también Jim Botón y los Trece Salvajes.

Kafka, Franz: Escritor praguense (1883 – 1924). Si Kafka quiso decirnos con sus novelas lo que interpretan sus intérpretes ¿por qué no lo dijo él? 
"Cuarenta y cuatro preguntas al amable lector", Carpeta de apuntes.

Literatura infantil: La clasificación de literatura infantil y  literatura para adultos, literatura fantástica y literatura realista, literatura para amas de casa católicas y literatura para ciclistas zurdos, es una estupidez de tal calibre que los indígenas tenemos que beber mucho agua de fuego para poder creer que los habitantes del desierto de la civilización están realmente en sus cabales / Los inicios de lo que hoy llamamos literatura infantil se sitúan en los comienzos del siglo XIX. Antes existían los cuentos, pero éstos no eran “sólo para niños”. Los autores anónimos de los cuentos eran hombres sabios que sabían muy bien, hasta en el menor detalle, lo que decían. / Yo me pregunto muy en serio si una historia como la Odisea –suponiendo que aún no existiera y fuese escrita por un Homero de hoy- podría aparecer hoy en letra impresa de otro modo que provisto de la etiqueta disculpadota “libro infantil”. Pues ese libro rebosa de gigantes, reyes de los vientos, hadas hechiceras y otros personajes “no-realistas”.- 
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo", Carpeta de Apuntes.

Lucas: También conocido como Lucas, el maquinista. Leer Jim Botón y Lucas el maquinista. También Jim Botón y los Trece salvajes

Mal: En la literatura sublime, el mal suele ser fascinante, o al menos interesante. Ricardo III tiene un resplandor luciferino que nos fuerza a admirarle, su falta de escrúpulos, capaz de todo, es grandiosa. Mefisto es simplemente el papel de más efecto del Fausto, y el Infierno de Dante se lee con más interés que el Paraíso. El bien aparece por lo general en la literatura como lo ingenuo, inofensivo, muchas veces hasta como un poco aburrido. En la vida real el –me atrevo a afirmar de un modo muy general-, el mal es siempre pequeño, vil, ordinario, cobarde, despreciable, en último término hasta monótono y siempre igual a sí mismo. El bien es por el contrario infinitamente multiforme (nihil pluriformius est amore), grandioso, creativo, asombroso, misterioso. (1). / En La historia interminable  Atreyu se encuentra con Ygrámul, criatura horripilante que no era un solo cuerpo sólido, sino que se componía de innumerables insectos de azul acerado, que zumbaban como avispones furiosos. Era horrible, un rostro gigantesco con un único ojo sobre la base que, con su pupila vertical de una malignidad inimaginable, miraba fijamente a Atreyu. Ygrámul está a punto de acabar con el dragón de la suerte, quien se defiende con las escasas fuerzas que le quedan, de pronto aparece Atreyu, un bípedo, e Ygrámul se relame… de repente ha sumado a su plato un nuevo bocadillo. Pero el bípedo es portador de ÁURYN, el símbolo de la Emperatriz Infantil, Emperatriz a quien incluso respeta la maldad de Ygrámul. Luego del desenlace de la escena y ante la proximidad del fin del dragón de la suerte, Atreyu hace un último intento por salvarlo: -¿Dejaréis en libertad al dragón de la suerte si os lo pido en nombre de la Emperatriz Infantil? –No –respondió Ygrámul-, no tienen ningún derecho a pedirle eso a Ygrámul, aunque lleves a ÁURYN. La Emperatriz Infantil permite que todos seamos como somos. Por eso también Ygrámul se inclina ante su signo. Y tú lo sabes muy bien. (2) / El reino de lo imaginario, del arte, de la poesía, de los sueños es amoral, en él rigen el bien y el mal por igual y son igualmente necesarios. Sería absurdo enjuiciar moralmente los sueños, igual de absurdo que si se rechazara en la obra de Shakespeare a Yago o a Lady Macbeth porque son el diablo. (3). En una representación lo bueno y lo malo están igualmente justificados. (4).
(1) y (3) “La imagen del mal”, Carpeta de apuntes. 
(2) La historia interminable. 
(4) “Sobre el eterno infantil”, Carpeta de apuntes. 

Materialismo: El materialismo es una ideología que ofrece una explicación para todo: excepto para su propia existencia. Sólo puede existir mientras que no piense a sí mismo hasta las últimas consecuencias. (1) / Los hombres grises son un principio que existe en nuestra sociedad, un modo de contemplar la vida, en el que sólo se valora lo que se puede pesar, medir y contar. Esto acaba matando todo lo que toca. Los hombres grises son el puro intelectualismo científico en el sentido materialista.- 
(1)” Sí o no”, Carpeta de Apuntes.

Misterios: Los misterios del mundo sólo se abren a quienes se dejen transformar por ellos. 
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo", Carpeta de Apuntes.

Momo: Leer Momo, o la extraña historia de los ladrones de tiempo y la niña que devolvió el tiempo a los hombres.

Muerte: ¿Es posible que no vean de verdad que la muerte estaba agazapada desde el comienzo en esa manera de pensar y que ahora va saliendo poco a poco a la luz? ¿Es posible que crean de verdad que un pensar muerto y mortal, con sólo aplicarlo como debe ser, está al servicio de la vida?
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo", Carpeta de Apuntes.

Mundo: Un mundo sin conciencia humana no puede existir, pues para pensar un mundo así, se necesita en cualquier caso una conciencia humana, o sea, la conciencia de quien quiere eliminar esa conciencia. / El mundo y la conciencia humana forman una unidad y no es posible separar el uno de la otra. 
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo", Carpeta de Apuntes.

Nombrar: Lo primero que hizo Adán en el paraíso, después de que Dios le diese un “alma viva”, fue dar nombres y “como el los llamase así se llamarían”. Este es el primer acto poético del hombre y con él comienza la historia de la humanidad. Dar un nombre –no sólo una designación, sino su verdadero nombre- a las cosas y los seres todavía anónimos es la más íntimamente humana de todas las facultades humanas. Sólo por medio de ella el hombre se pone en contacto con lo conocido, sólo así se vuelve todo ello realidad, en cierto sentido, parte de sí mismo. Y al mismo tiempo él separa así lo individual, lo provisto de nombre, del conjunto anónimo, como si existiera ello solo. La mayor parte de un trabajo poético consiste en dar un nombre a lo todavía anónimo, pero el nombre verdadero cada vez, pues el nombre no verdadero, la mentira, priva de su realidad a lo nombrado. No se puede poner uno en relación con ellos sin perder uno mismo realidad. Por eso, el trabajo del poeta es algo enormemente importante, mucho más importante de lo que cree la mayoría de la gente. 
“El nombre verdadero”, Carpeta de apuntes.

Poesía: Necesidad vital  y elemental para los hombres, a veces más vital que el beber y el comer. / Hay quien piensa entre nosotros que la verdadera ciencia y nuestra poesía vendrían a ser, en definitiva, una misma cosa. /  La poesía es la capacidad creativa que tiene el hombre de vivirse y reconocerse a sí mismo una y otra vez en el mundo y al mundo en sí mismo. Toda poesía es, en su esencia, “antropomórfica” o dejará de ser poesía. 
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo" Carpeta de Apuntes.

Realidad: La realidad no está constituida sólo por hechos, sino también por el significado que les damos a los hechos, y el significado cambia de decenio en decenio y de cultura en cultura. Y para llegar al significado de los hechos se necesita un acto creador, especialmente cuando -como hoy en día- se está frente a nuevas preguntas. (1). / Si cambia nuestra representación de la realidad, ¿cambia también la realidad? (2). / Si realidad tiene algo que ver con “realizar” ¿qué realidad tiene un sueño? / Hay indudablemente muchísimas cosas que no se pueden ver ni tocar y que son realidad, por ejemplo sentimientos, deseos, pensamientos. Si se quieren describir tales realidades que están en nosotros mismos, entonces sólo es posible hacerlo mediante imágenes que son distintas de las del mundo exterior. (4). Por supuesto que yo –como la mayoría de los hombres sensatos, siempre y hasta el día de hoy- creo en ángeles, demonios y en un universo espiritual, jerárquicamente ordenado, de inteligencias y seres de los más diversos géneros. Lo hago porque estoy convencido de que el arte y la poesía de todos los tiempos y de todos los pueblos se acercan mucho más a la verdad que la triste imagen de la realidad de lo sólo-demostrable, una realidad que en el mundo de hoy pretende ser lo único cierto. Y si yo no tivuese cien otras razones que apoyasen esta convicción mía, me bastaría la siguiente: que la imagen actual de lo sólo-demostrable, pese a su inmensa complejidad, es en último término, pura y simplemente, aburridísima. (5). 
(1). (2) y (3) “Cuarenta y cuatro preguntas al amable lector”, Carpeta de apuntes.
(4) “Cuando los niños preguntas”, Carpeta de apuntes. 
(5) “También es una razón”, Carpeta de apuntes.   

Religión: Nuestra religión se llama poesía. Creemos que la poesía es para los hombres una necesidad vital elemental, a veces más elemental que el beber y el comer. 
“Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo”, Carpeta de Apuntes.

Representación: La representación del mal no es siempre mala, del mismo modo que la representación de lo bueno y santo no es siempre buena y santa. Esto es naturalmente una perogrullada, sin embargo parece necesario recordarlo otra vez. Los criterios de lo artístico o poético no tienen nada que ver con categorías morales. Por eso, en tiempos de una mayor seguridad instintiva se separaba, mediante un marco, una peana o una trampa, el mundo de lo representado del mundo de la realidad de la vida: con razón. Hoy se tiende cada vez más a entremezclar los niveles. Hay representaciones de lo obsceno que son en sí mismas obscenas, representaciones de lo repugnante que son repugnantes, representaciones de lo cruel que son crueles: y en todas esas obras, los autores suelen remitirse a la realidad de la vida a y a su propia veracidad. Lo que en el campo de lo imaginario, de la poesía, del arte, está justificado, e incluso necesario, no puede ni debe ser traspuesto de modo inmediato a la realidad de la vida, y viceversa. Cuando no se percibe esa frontera, por estupidez, o se la traspasa conscientemente, con fines de agitación, sucede lo contrario de lo que supuestamente se quería: el arte y la poesía no tienen el efecto de ser más verdaderos, de acercarse más a la vida, sino que la realidad de la vida se vuelve más imaginaria. (1) Si están en el teatro viendo cómo Otelo estrangula a Desdémona, sería extremadamente ridículo que se precipitaran ustedes al escenario para impedírselo. No sólo no hace falta que ustedes intervengan, sino que, al contrario, en cierto sentido incluso están disfrutando el crimen. Saben que se trata de una representación, de un juego, que lo que está pasando tiene lugar en lo imaginación y que por eso lo bueno y lo malo están igualmente justificados. En lo que dure la representación, ustedes están exentos de cualquier obligación moral. En eso justamente estriba la vivencia de la libertad, en el placer que procura el arte. Y entiendo arte aquí como la forma más elevada de juego. / Querer hacer una reproducción verdaderamente fiel de la realidad es, aproximadamente, tan razonable como el confeccionar un maña a la escala 1 por 1. Aún prescindiendo de que eso es casi imposible, uno se pregunta: ¿y para qué? ¿Para qué ese espejo que sólo va a duplicar el mundo? (3).
(1)”La imagen del mal”, Carpeta de apuntes. 
(2) “Sobre el eterno infantil”, Carpeta de apuntes. 
(3) “Realismo como convicción”, Carpeta de apuntes.

Sencillez: Muchas veces oigo decir que la verdad es sencilla. Eso es cierto, me temo únicamente que la gente lo interpreta mal. Ellos piensan que lo sencillo es sencillo de entender. Pero no hay nada más difícil. 
"Sencillez", Carpeta de Apuntes.

Surrealismo: El concepto en sí proviene del poeta francés Apollinaire. Otro escritor francés, André Breton, lo hizo suyo, desarrollando, junto con un grupo de artistas y escritores, una teoría estética para convertirse en una visión del mundo y de la vida que pretendía extender su influencia al terreno político, social y moral. Surgió en él por primera vez el concepto de dilatación de la conciencia. A base de drogas, de escritura automática, de asociaciones y de docenas de otros medios, se intentó traspasar el umbral del subconsciente. En todo ello jugaron un gran papel los descubrimientos de Sigmund Freíd y de otros psicólogos, pero también los escritos de los magos y alquimistas de todos los tiempos. Se esperaba encontrar en las imágenes y hechos del subconsciente una nueva validez general, puesto que esas imágenes y hechos son por así decir preindividuales, o sea, comunes a todos los hombres. Corriente artística que no estaba libre, según creía Edgar Ende, de una intervención de un “sutil y por ello tanto más peligroso materialismo” por lo que nunca podría llevar a un encuentro real con lo espiritual, sino solamente a una intuición de lo caótico, demoníaco, lo cual, indudablemente, es también espíritu, pero desfigurado.
“En busca del misterio”, Carpeta de apuntes

Tat team asi: Antiguo proverbio indio: “Tú eres eso”. Lo que percibes eres tú. 
"Pensamientos de un Indígena Centroeuropeo", Carpeta de Apuntes.

Teatro: Dramatización. La dramatización clásica, que va más o menos desde Sófocles hasta Ibsen, consiste en la acción –no espectáculo, discusión, gritería o similares. Esa acción recorre, en una pieza bien estructurada, veintiocho o veintinueve puntos de inflexión El más importante de esos puntos, hacía el que apremia todos los anteriores y que induce al espectador a permanecer dos o tres horas en una sala oscura porque quiere vivir ese momento, es la llamada “escena del reconocimiento”. Como solamente puede haber una única escena del reconocimiento, una pieza de teatro también ha de contener un solo conflicto. En la escena del reconocimiento, al héroe, o sea, al personaje principal de la acción, “se le caen las escamas de los ojos”. El espectador está enterado, desde el inicio, del conflicto en que se halla el héroe. Pero el héroe no ve hasta la escena del reconocimiento la ilusión en que se hallaba y que le movía a realizar sus actos trágicos o cómicos. Cuánto más grande es la altura de caída del héroe, la distancia entre apariencia y realidad, tanto más fuerte es el efecto dramático: en lo cómico y en lo trágico. (1) Teatro experimental: La palabra “experimento” produce hoy por lo visto tal fascinación que nadie reflexiona en lo que pueda significar. En las ciencias de la naturaleza se trabaja con hechos existentes que se quiere investigar. Las vinculaciones entre los hechos de la naturaleza están ya dadas, están ahí, aunque nosotros todavía no las conozcamos. Y por eso se toman toda clase de medidas para que ese resultado sea lo más objetivo posible, es decir, para no influir en él con las propias expectativas o ideas. Aplicar un procedimiento semejante en el arte, la literatura o incluso la pedagogía es totalmente absurdo. En la pedagogía la pregunta está de más por el hecho puro y simple de que los niños no son ratones blancos. En el arte y la literatura, el error es algo menos fácil de notar, porque casi siempre se olvida que ahí no hay hechos ni vinculaciones dadas que se puedan investigar “objetivamente”, o sea, desconectando las propias ideas y las propias expectativas. No hay un arte en sí, ninguna literatura es estado natural, o sea, sin el hombre. Todo es desde un principio creación humana y por tanto no es posible observarlo libre de valor. Nunca en el arte o en la literatura, se ha dado el más mínimo paso hacia delante mediante el experimento. Siempre ha sido la personalidad de un individuo la que, con todo el peso de sus facultades y de sus valoraciones, ha impuesto nuevas normas. (2).
(1) “El oficio del teatro”, Carpeta de Apuntes.
(2) “Cultura experimental”, Carpeta de Apuntes.

Tiempo: El hecho del que el tiempo sea mensurable, o sea, de que pueda ser dividido en días, horas, minutos, demuestra en realidad –matemáticamente- que no es infinito, pues medio infinito es también infinito y asimismo cada una de sus partes. Si el tiempo fuese infinito tendría que serlo también cada segundo. Pero si es finito, en el fondo sólo es apariencia en una realidad atemporal. (1) / En el curso del mundo hay de vez en cuando momentos –explicó el maestro Hora- en que las cosas y los seres, hasta lo alto de los astros, colaboran de un modo muy especial, de modo que puede ocurrir algo que no habría sido posible ni antes ni después. Por desgracia, los hombres no son afortunados al usarlas, de modo que las horas astrosas pasan, muchas veces, sin que nadie se dé cuenta. Pero si hay  alguien que la reconoce, pasan grandes cosas en el mundo. (2). / Nuestros coches, lavadoras, ascensores, aviones, teléfonos, cadenas de fábrica, robots, ordenadores, en resumen, todo lo que constituye nuestro mundo moderno fue creado al servicio de la comodidad, ¿no es cierto? Todas esas cosas hacen la vida más fácil, nos alivian de un trabajo molesto, nos dan tiempo para llevar a cabo lo importante, ¿no es verdad? Nos liberan. Sin duda…, ¿pero de qué? ¿Quizás justamente de lo importante? (3)
(1) “Tiempo”, Carpeta de apuntes. 
(2) Momo.
(3) “Respuestas dignas de reflexión” Carpeta de apuntes. 

Tolerancia: La palabra “tolerancia”, hoy tan celebrada, no me agrada mucho. Suena con cierto modo a condescendencia. “Tolerar” equivale a “soportar, sobrellevar”. Ser tolerante significa entonces, soportar lo ajeno del otro sin queja o sin agresión, resignarse a ello, de mejor o peor grado. Yo, sin embargo, me alegro de que haya otros que son diferentes de mí. Así, el mundo se vuelve para mí rico y polícromo. A mi, todo lo ajeno me llena del mayor interés, y hasta de una casi erótica curiosidad. A las mujeres también las encuentro atrayentes no porque sean iguales a mí sino precisamente por ser distintas de mí. Ese “ser-diferente” yo no quiero “tolerarlo”, quiero conocerlo: incluso –o sobre todo en ese caso- cuando sé a priori que nunca llegaré a comprenderlo del todo.
“Ávido de lo otro”, Carpeta de apuntes. 

Tortugas: Ser de perfecta inutilidad: La tortugas no tienen amigos ni enemigos en la naturaleza (excepto el hombre, por supuesto, que se ha convertido en el más peligroso enemigo de toda criatura, pero que no es un enemigo “natural”). No son útiles a nadie y no hacen daño a nadie. Simplemente, existen. En una visión de la vida como la actual, en la que todo lo que hay en la naturaleza se explica desde un punto de vista utilitario, esto me parece un hecho notable y consolador. / Ser de escasas necesidades: las tortugas pueden vivir de casi nada. Un par de hojitas diarias, así se mantienen semanas y meses. / Ser de longeva edad: No me refiero sólo a que puedan vivir, cada una de por sí, mucho tiempo, sino a la edad de la especie. Ya existía ésta cuando el hombre flotaba en la sopa primigenia y seguramente seguirá existiendo cuando nosotros estemos ya muchísimo tiempo fuera de juego. / Ser de rostro curioso: ¿Han mirado ustedes alguna vez directamente a la cara a una tortuga? Sonríe. Parece saber algo que nosotros no sabemos. (1) Casiopea: Tortuga que ayuda a Momo a escapar de los ladrones del tiempo. Vive con el Maestro Hora y tiene la inusual capacidad de ver lo que pasará exactamente media hora más adelante. Morla (o vetusta Morla): Tortuga de inmensas dimensiones que puede ser confundida con una montaña. Utiliza el plural de la primera persona para llamarse a sí misma, también utiliza el mote de vieja (“mira vieja, algo bulle por ahí, sobre nosotras”)¬. Ser de edad inmemoriable, sabedora de más de un secreto de Fantasía, ayuda a Bastían a cumplir su misión. Tranquila Tragaleguas: Tortuga invitada a la boda de el Gran Sultán de todos los animales, Leo Vigésimo Octavo. Famosa por la larga caminata que inició a fin de llegar a tiempo a dicho evento.. Uschaurichum: Tortuga perteneciente a la clase cuyo nombre científico es Nock con Caparazón, especie rara de tortuga marina, famosa por su parecido con el hombre. Uschaurichum ayuda y se hace amiga de Jim Botón y de Lucas en sus aventuras con los ojos salvajes. De caparazón turquesa cubierto de dibujos dorados, ojos color violeta y expresión tranquila y seria, más bien un poco triste. Suele llevar unas grandes gafas de oro y nadar en los mares del rey Lormoral.- 
(1)“Tortugas”, en Carpeta de Apuntes.

Yo: En aquel entonces yo no tenía ni diez años, todavía iba a la escuela primaria. Un día, (…), pensé que sería de mí en el transcurso de mi vida y si después de diez o de cincuenta años seguiría siendo el mismo que ahora u otro totalmente distinto. En ese instante tomé la resolución de acordarme una y otra vez, en mi vida futura, de aquel momento, con todos los detalles que retuve cuidadosamente. Ese acto de recordar debía ser totalmente voluntario, por propio impulso, sólo porque yo lo había decidido así. De ese modo quería asegurarme de que yo seguía siendo yo: pues si me hubiese convertido en otro, no me acordaría naturalmente (sin motivo exterior) de tal resolución. Y, efectivamente, en el transcurso de mi vida me he acordado repetidas veces de aquel instante, lo he tenido presente con la mayor claridad posible. Por ejemplo, ahora, al escribir esto, ya viejo. 
“Continuidad del yo”, Carpeta de apuntes.



----------------
Actualizaciones: Versión 1.0 050310 


0 comentarios:

Publicar un comentario

Recopilatorio de los mejores artículos en español sobre la vida y obra de Michael Ende, autor de La historia interminable y Momo. Escritor alemán de la postguerra, nacido en Garmisch-Partenkirchen, el 12 de Noviembre de 1929 y muerto el 28 de Agosto de 1995 en Stuttgart,

Aquel que quiera hacer magia, tiene que poder aplicar y dominar su capacidad de desear.. Con la tecnología de Blogger.

Featured Post Via Labels