miércoles, 6 de agosto de 2014

6 Jojo, historia de un saltimbanqui

a  1  2  3  4  5  6  7   8  9


CUADRO CUARTO


En el castillo de cristal de colores. Crepúsculo. El espejo mágico a solas.

Kalophain:     Cien veces remonté el vuelo 
sobre montañas y valles, 
con la leve carga de esta imagen 
que el príncipe reconocería 
con sólo alzar la mirada. 
Mas bajo el hechizo de Angramain se encuentra. 
Con la araña vil acepté aliarme 
para que el secreto nunca sea desvelado. 
Obedeceré los deseos de mi dueña 
y aun así, jamás la perderé. 
Ella no sabe que Joan no vendrá; 
lo inútil de su espera no sospecha. 
Día tras día desde la torre más alta
otea el horizonte. Imperturbable aguarda. 
¡Ah, si la ilusión la abandonase! 
Debe olvidarle, y olvidará algún día. 
Y cuando la esperanza muera, 
toda mía será de nuevo. 
¡La ataré a mí con lazos más fuertes! 
Sin su resplandor oscurezco, 
sin la luz de sus ojos quedo ciego.

Eli:     (Entra lenta y tristemente, seguida del cortejo de imágenes, entre ellas la del príncipe Joan. Canta.) 
En la espera día y noche se consumen, 
las horas pasan y mi angustia crece. 
Si el príncipe hasta mí no llega, 
mi vida se apagará en soledad.

Kalophain:     (Canta.) 
¡Eli, vanos son tus anhelos! 
¡Vana es tu espera, Eli! 
Olvida, seca tus lágrimas, 
que las penas tras el amor se esfuman. 
(Continúa, hablando.) 
¡Confórmate con su reflejo! 
El príncipe real puede hablar... 
mas también mentir. 
¿Quién sabe si su corazón comparte 
los sentimientos que alberga el tuyo? 
Parece que nuestra señal no vio. 
Pero, ¿y si reparando en ella 
indiferente la hubiera desdeñado? 
Reanuda tu feliz vida de antaño 
y todo será como siempre: luminoso y alegre.

Eli:     Eres tú, espejo, quien mientes, 
quien a mi tristeza la duda añade. 
¿Olvidas que soy mortal? 
¡Nunca regresaré al pasado, 
no volveré a mis inocentes juegos! 
¡La reina niña pertenece al ayer! 
Mi rostro ni aun en sueños reconoce; 
no encuentra camino ni guía; 
sin duda un poder maléfico 
lo mantiene apartado de mí. 
Escucha, pues, mi decisión: 
en su busca saldré ahora mismo. 
Quiero bajar a la Tierra, 
hablar con todos los hombres, 
peregrinar por el mundo entero 
hasta que lo encuentre... o muera. 
Y a vosotros, reflejos, mi largo sueño, 
os devuelvo la libertad. 
¡Retornad, veloces cual rayo, 
al punto del tiempo y espacio 
que en otros días fue vuestra morada! 
¡Y tú también, mi Kalophain, veraz 
o embustero, echa a volar! 
Ya no te necesito. 
¡Que nada quede de mi encierro! 
¡Adiós, castillo de colores! 
¡Torres, jardines y alamedas, adiós! 
¡Desvaneceos! ¡Volved a la nada!

(Todo desaparece a los potentes acordes de una música hechizante. Eli está sola en la cima de una montaña desierta. Es de noche. Silba un viento helado. Mientras emprende el descenso, se oye el lamento del espejo desde gran altura.)

Kalophain:     ¡Ay, mi reina! ¡Ay, mi niña! 
¡Eres cruel al desterrarme! 
¡Me quedaré ciego, me quedaré ciego! 
Tan sólo tu imagen conservo aún. 
¿Qué será de ti y de mí, niña mía? 
La tierra es dura, frío el viento. 
¿A quién amarás ahora?

(La imagen desaparece lentamente en la oscuridad.)



0 comentarios:

Publicar un comentario

Recopilatorio de los mejores artículos en español sobre la vida y obra de Michael Ende, autor de La historia interminable y Momo. Escritor alemán de la postguerra, nacido en Garmisch-Partenkirchen, el 12 de Noviembre de 1929 y muerto el 28 de Agosto de 1995 en Stuttgart,

Aquel que quiera hacer magia, tiene que poder aplicar y dominar su capacidad de desear.. Con la tecnología de Blogger.

Featured Post Via Labels